El profesional oscense se ha impuesto en la especialidad de Servicio de Mesa y suma este título a un palmarés que incluye los campeonatos de Aragón de Maîtres y de España de Flambeados
La Federación reivindica el papel de los profesionales de sala, una especialidad esencial para la calidad del servicio y que necesita atraer nuevas vocaciones
El aragonés Francisco Martínez Becerra, natural de Sabiñánigo (Huesca), ha conquistado el título de campeón mundial en la especialidad de Servicio de Mesa en el Mundial de Maîtres d’Hôtel, celebrado este mes de octubre en Tokio (Japón). Horeca Zaragoza ha felicitado al profesional oscense por un triunfo que lleva la hostelería aragonesa a una competición de referencia internacional y que pone el foco en uno de los oficios fundamentales de la restauración, el servicio de sala.
Martínez Becerra llega a este reconocimiento después de una trayectoria destacada en competiciones profesionales. En 2022 se proclamó campeón de Aragón de Maîtres y campeón de España de Flambeados. Ese mismo año recibió la distinción de Joven Maître en los Premios Pajarita de la Asociación de Maîtres de Aragón. El título conseguido en Japón supone un nuevo reconocimiento a su dominio de las técnicas de servicio y a una especialización que exige conocimientos, precisión y experiencia.
Para Horeca Zaragoza, este galardón permite poner en primer plano un trabajo que, pese a su importancia, no siempre recibe el mismo reconocimiento que la cocina. El maître y los equipos de sala son responsables de buena parte de la relación directa con el cliente, desde la recepción y el asesoramiento hasta la organización del servicio, la presentación de los platos y el conocimiento de los productos.
Los empresarios hosteleros consideran que este premio llega en un momento en el que la hostelería necesita reforzar el prestigio de las profesiones de sala y mejorar su capacidad para incorporar nuevos profesionales. La formación técnica, el conocimiento gastronómico y las habilidades de atención al público son competencias que requieren una preparación específica y que influyen directamente en la valoración que los clientes hacen de los establecimientos.
La creciente atención que recibe la gastronomía ha contribuido a dar visibilidad al trabajo de los cocineros, pero Horeca Zaragoza recuerda que una buena propuesta culinaria necesita un servicio a la misma altura. La coordinación entre cocina y sala, el asesoramiento al comensal y la capacidad para atender las particularidades de cada cliente forman parte de la calidad de un restaurante y de su diferenciación frente a la competencia.